(título robado de un mail de Manolo M. Ya me pasas la factura del copyleft)
Hola. El post de esta semana no lleva vídeos (toda una novedad). Por lo tanto, va a ser un peñazo de mucho cuidado.
La semana pasada realicé un pedido a una tienda de música alemana, cuna de grandes compositores como Strauss, Schumann, Brahms o Beethoven. Si alguien cree que el auge de estos megacentros de la venta de música por internet se debe a estos compositores, debo advertir que el más joven de ellos lleva criando malvas siglo y medio. En realidad, se debe al carácter y a la actitud de teutones y teutonas (aquí iba un chiste malo), para todo lo referente a la industria. No es casualidad que casi toda la industria europea del automóvil, maquinaria industrial y tecnología se encuentre allí. Por eso me cuesta aguantarme la risa cuando gobiernos actuales y anteriores nos hacen creer que podemos competir en igualdad de condiciones con las potencias europeas.
En “Favoritos”, o “Marcadores” para los Mozilleros, tengo 4 tiendas musicales germanas: Schdmidt, Musik Produktiv, Thomann y Music Store. Todas tienen precios parecidos, y todas dicen que son la tienda de instrumentos más grande de Europa (lo de la publicidad chunga parece que sí que funciona como en el resto del mundo).
La política de estos centros es muy sencilla. Se establece una única cuota de envío, de entre 20 y 30 euros, y un importe mínimo a partir del cual se eliminan los gastos de envío, que en general ronda los 300 euros.

El caso es que necesitaba un jack para la guitarra, y un nuevo juego de cuerdas de bajo. Como en las dos tiendas de música a las que voy no tenían, pues me planteé la posibilidad de hacer otro pedido. Entonces empieza la labor de preguntar a los músicos conocidos si necesitan algo, y después de unas cuantas gestiones, conseguimos llegar a los 300 euros de marras.

Y ya está, pensaréis, hace el pedido y lo recibe, vaya historia más chunga.
Pues no.
Resulta que ahora viene la información de interés. Los pedidos que había realizado a otra tienda (musik produktiv), los pagué con la master card (no aceptan tarjetas de débito), y llegó todo rápido y sin complicaciones. El caso es que el mes pasado tuve movida bancaria (me empezaron a cobrar comisiones que hasta hace poco no existían, con la excusa de que no tengo nómina ni mucho dinero [o sea, que como tengo poco dinero, vienen ellos y me quitan lo que me queda, todo por mi bien], y cancelé la tarjeta de crédito). La CAM, esa gran caja de ahorros, todo simpatía, en la que te explican con la mejor de las sonrisas que eres un “pringao” y que no “pueden” hacer nada…)
Bueno, el caso es que no tenía tarjeta, por lo que tenía que buscar otra forma de pago. El contrareembolso es una buena opción, pero leyendo me doy cuenta de que hay que pagarle un mínimo a correos por la gestión de cobro, y que la broma sale por unos 12 euros. La otra opción es la transferencia bancaria. Pues nada, busco el banco en el que se puede hace la dichosa transferencia pero no lo encuentro por ninguna parte de la página. Solamente me dice que cuando efectúe el pedido me darán los datos bancarios. Les envío un mail preguntando qué banco es, y a los dos días me responden que mire en los FAQ (Frecuented asked questions). Así lo hago, pero nada del nombre del banco. Mando otro mail más directo, preguntando si es un Deutsche Bank, que tiene oficina en el poble y me ahorro la comisión de la transferencia. Me contesta que sí es el Deutsche.
Pues para eso, una semana. Efectúo el pedido con la transferencia como forma de pago, me mandan el IBAN del banco alemán (Internacional Bank Account Number), y me voy pagarlo a la oficina del Deutsche. Llego y le digo a la “simpática” cajera que vengo a hacer un ingreso en cuenta. Me pide el número y, oh sorpresa, me dice que no puede hacer el ingreso porque es una cuenta de Alemania. ¿Comorr? – le digo yo – .Entonces, ¿lo de la zona euro y la libre circulación de capitales entre países de la Unión no existe o qué?, y me responde que no aceptan ingresos en efectivo a cuentas de otro país y que me toca hacer una transferencia desde mi banco. Y si no tengo banco, ¿cómo envío esto?, le pregunto, y atención a la respuesta:
-Pues ése es tu problema y no el mío.
Llegados a este punto es cuando debería haber cogido una maza y dejar la opinión que me merece la empleada en cuestión empleándome a fondo con el mobiliario banqueril, pero en vez de eso, le digo que muchas gracias y hasta luego, y me voy a mi casa más cabreado que un mono. Afortunadamente, con la cuenta de mi hermana pudimos hacer la transferencia sin problemas, y sin comisión (por ser país de la UE), y ayer mismo recibí el pedido sin ninguna novedad:

Ya sé que el post no tiene mucho de musical (aunque siempre es interesante para un músico saber dónde es puede comprar barato), pero es que llevo una rachita con los bancos que vaya tela. Yo puedo entender que haya servicios que les cueste hacer y que te cobren por ello, pero que te argumenten excusas que no se traga ni un chiquillo de 4 años es lo que realmente me enfada.
Todavía recuerdo cuando me presenté hace años a unas oposiciones (que por cierto suspendí), y me acordé que tenía que pagar las tasas el último día. Pues era viernes, y para pagar estas cosas los bancos suelen hacerlo de martes o jueves. El caso es que voy a la caja (mi “adorada” CAM), y le explico el problema, que o pago hoy o no hay examen, y me dice la chica que no puede. Ese día sí que me enfadé, y le dije que a ver si es que le bloqueaban el ordenador los viernes y no les dejaban hacer los ingresos en efectivo, y que me dejara sentarme en su sitio y hacerlo yo mismo. Entonces sí que lo hizo.
Por eso, cuando veo a gente que monta el numerito en los bancos por cualquier cosa, por un lado me da vergüenza ajena, pero por otro pienso que igual es la única forma de que te hagan caso. Y también por eso me pongo malo cuando el gobierno les da dinero a los mismos que lo han despilfarrado. Y lo del caos de la banca, que dicen que sería el despiporre, eso habría que verlo, porque el que se quedara sin ahorros estaría cabreado, pero el que se quedara sin hipoteca estaría más contento que unas pascuas.
Chao.